El Aleph a dieta

Autoría

Milton Läufer

Comentario Editorial

Las primeras piezas de literatura digital de Milton Läufer comienzan en 2001 y se caracterizan por la experimentación visual que problematiza la experiencia de legibilidad poética a partir del uso de software prediseñado con el que producía textos en PDF distorsionados visualmente, opacos o borrosos. También producía en esos años versiones animadas e interactivas en Flash y videos con texto oculto. Con el tiempo, la obra de Läufer pasó a centrarse más directamente en la programación de algoritmos generativos. Trabaja así a partir de textos propios o ajenos produciendo variaciones generativas vinculadas ya sea con la poesía, el cuento o la novela, que iluminan la potencia de reproducción del lenguaje mismo y el modo en que toda palabra es palabra atravesada por discursos otros. Muchas veces sus piezas generativas resultan de la autoimposición de restricciones del código (tamaño, autosuficiencia, etc.), suerte de restricción oulipiana digital con la que experimentar la síntesis como función poética.

El Aleph a dieta ofrece una variación del muy conocido texto de Borges a partir de un algoritmo que produce en forma aleatoria el cambio de color de palabras –del negro original a rojo– para ser luego tachadas y finalmente borradas. De ese modo, si persistimos en la lectura, el texto se va adelgazando progresivamente hasta hacerse ininteligible: inentendible, pero también ilegible.

La pieza está dedicada a Pablo Katchadjian, quien fue objeto de una demanda penal por plagio presentada por María Kodama debido a la publicación de El Aleph engordado. Por dicha demanda, y luego de años de litigio, Katchadjian fue sobreseído. El Aleph a dieta se ubica, de hecho, en una cadena de experimentación en relación con la figura de “autor”. Nos encontramos así con una obra de literatura digital experimental, de Läufer, basada en otra obra experimental, de Katachadjian, basada en otra obra de un escritor experimental, Borges, quien a su vez jugó en su literatura con la noción de apropiación. Además de incluir la dedicatoria a Katchadjian, Läufer sube aquí la apuesta incluyendo un irónico disclaimer que reconoce a Kodama los derechos del texto original.

El Aleph a dieta

Autoría

Milton Läufer